Los problemas nos rodean por todos lados, arriba, abajo, a la izquierda, a la derecha; no importa donde vivimos, que idioma hablamos, ni cual es nuestra raza. Muchas personas comparten los mismos problemas, no importando la naturaleza. Existen varios factores que en conjunto marcaran la diferencia, gravedad o variedad de problemas que enfrenta un individuo o un grupo determinado.

Carlos, un niño de 13 años, es constantemente blanco de las burlas de sus compañeros y maestros. Él padece de una enfermedad, que afecta su capacidad de aprendizaje y requiere de demasiada ayuda, para resolver un examen de lo más simple. Sus compañeros lo llaman tonto, idiota, estúpido, retrasado, etc. Un día, alguien esparce el rumor de que Carlos es gay, lo cual no es cierto y las cosas se complican, ahora ya no sólo sus compañeros de clase lo fastidian, sino toda la escuela. Sus padres no saben el tormento en el que él se encuentra; él se aisla de todos en la escuela y en la casa y decide sufrir cada día en silencio y agonía. Una mañana, su madre lo va a buscar a su habitación. Carlos se ahorcó con un lazo, ahí estaba colgando del techo su cuerpo sin vida, la depresión pudo más.

Estela, es una secretaria de una oficina pequeña. Hoy, no logra relajarse y concentrarse en sus actividades laborales. Ella y su esposo de año y medio, han venido arrastrando desde el principio de su matrimonio, problemas sexuales. Los mismos han alcanzado tal punto, que al parecer, todo apunta que su relación terminará en divorcio. Ella trata de pensar, en que cosas puede hacer, para enderezar esos problemas íntimos, aunque la separación y el divorcio parecen ser inevitables.

Un padre de familia, de sesenta años, fue despedido hace más de 3 meses. No lo contratan debido a su edad. Él tiene esposa y 4 hijos, todos menores de 10 años. La esposa trabaja lavando ajeno, pero eso no les alcanza para nada. Se sienta a la orilla de la acera, con un fuerte sol de medio día y con la mirada perdida en la nada, el desconsuelo lo abate; contiene las ganas de llorar, que le presionan el pecho y se le traban en la garganta.

Una mujer joven, heredera de una famosa cadena de hoteles cinco estrellas, tiene un evento a las 9pm y su estilista aún no aparece con el vestido y los zapatos que ella utilizará para el evento. Ya son las 8 y ella aún no está maquillada, vestida ni peinada. Su familia, la prensa y gente muy importante estarán presentes, ella no puede faltar o llegar tarde. Ella se pone histérica, molesta y se echa en llanto por la frustración.

Javier, un joven de 25 años ha esperado toda su vida para este momento. Hoy, su equipo favorito de football se disputará la final en el estadio más grande. Pagó mucho dinero por ese boleto, por tal de estar cerquísima del campo. Él nunca ha estado en un estadio, jamás en su vida ha visto a ningún equipo en vivo y hoy es el gran día. La hora se acerca y él no encuentra el boleto, sus amigos que tienen carro, quedaron de pasar a recogerlo. Ya es tarde y no aparece ni el boleto ni los amigos. Los llamó a todos y los celulares están apagados. Javier se pone furioso, le dan ganas de romperlo todo, el coraje lo posee por completo que casi llora.

¿Cuál persona estaba más aturdida?

¿Cuál caso era más importante?

Todos, en nuestro diario vivir, tenemos una carga determinada que podemos soportar. Lo que nos frustra, lo que nos enoja, aturde, hace llorar, etc., está totalmente ligado a nuestra personalidad, ambiente, a nuestro tipo de vida y nadie tiene derecho a determinar qué es y qué no es importante. Cada individuo tiene distintas prioridades y no podemos saber que se siente ser esa persona. De acuerdo a nuestras experiencias, nos podemos identificar con unos casos, más que con otros; pero eso no significa, que si nosotros hubieramos llevado la misma vida que esa persona, seríamos mejores, como dice la canción de Ricardo Arjona "Si el norte fuera el sur, seríamos iguales o tal vez un poco peor...si el norte fuera el sur, seríamos la misma porquería, yo estaría cantando un rap y esta canción no existiría" hago cita de este verso, no porque sea de lo mismo, sino como analogía, ya que encierra la misma idea.

Simplemente digo, VIVE Y DEJA VIVIR...