Lo primero es lo primero. Para que de endulcen la vista, aquí les va este video.

Les cuento que la primera semana de este mes, el show Chippendales (www.chippendales.com) viene a mi ciudad y por supuesto, estoy muy ansiosa por ir a verlo, tanto he esperado que pasen los días y por fin está a la vuelta de la esquina.













































Como es obvio, quería encontrar a alguien con quien ir y decidí invitar a mi vecina Amanda*, pero déjenme que les cuente algo de ella. Ella es nativa de una de las islas del Caribe. Un par de años más joven que yo, vive con su novio desde hace un par de años y es un tanto extraña. Muy aventurera en la cama y sin que uno le esté preguntando, ella cuenta muchas cosas de índole alarmante y con tanto detalle, que a ratos hasta yo pienso a mis adentros "Porqué me está contando esto, preferiría no haberlo sabido"; me pone tan incómoda con las cosas que me cuenta, que yo no sé ni como responder, no sé que espera ella de mí cuando me cuentas cosas tan privadas y enfermas.

Pero he aquí lo interesante del contraste de ella, en más de un aspecto es la típica mujer latina moderna, esa mezcla de liberalismo a medias, pero sumisa a la vez. Ella le dice a la gente que está casada, no le gusta decir que sólo son novios que viven juntos. Se levanta temprano a arreglarle el almuerzo a su novio, luego se queda limpiando la casa, se la pasa durante el día chateando con él. Se esmera en tenerle la cena lista y Dios la ampare que ella lo espere sin nada. Siempre se le escucha decir “A mi marido no le gusta ver ni una cosa tirada” “No puedo pasar sin aspirar la alfombra un sólo día, porque a mi marido no le gusta”; en una sola conversación con ella se oye mucho “A mi marido no le gusta…”. Amanda no va a ningún lado si él no le da permiso; a pesar de tantas veces que él le ha sido infiel, ella sigue a su lado con la excusa, de que al final de cuentas, ella es la que él tiene en la casa, “Las perras son las mujeres que salen con él sabiendo que él tiene compromiso” asegura ella. Nunca la he escuchado echarle ni un poquito de responsabilidad a él por sus engaños; aparentemente, él es inocente en esa ecuación. Es extremadamente celosa, al igual que él lo es con ella. Por lo cual, ella le revisa a él, sus cuentas de correo electrónico, su myspace, su Hi5, etc. monitoreando que sucede.

Amanda está acostumbrada a que siempre se le dé servido lo que ella necesita. A pesar de que su novio la mantiene, cuando ella quiere dinero, no lo piensa dos veces, para obtenerlo de sus padres, siempre que está en aprietos, ellos están ahí para darle lo que ella pida. A causa de esto, ella tiende a ser inconsciente con la gente que la rodea y espera que uno bote todo por complacerla a ella. Ellos solían tener un carro cada uno, pero decidieron quedarse sólo con uno (para ahorrar); está demás decirles que se ha vuelto un tormento para mí, porque ya que vivimos frente a frente, siempre quiere que yo le dé aventón, por las cosas más ridículas. Ella sabe perfectamente que yo me levanto tarde, sin embargo, no le importa llamarme temprano y pues al principio, yo asumía que si me llamaba tan temprano, era porque era algo importante ¡Error!(por eso ya no le contesto cuando miro que es ella), nunca era nada, a veces las dos mudas al teléfono, porque ella ni siquiera hablaba. Pues un día de tantos, me llamó para decirme que si le hacía un favor, me dijo que a ella se le había olvidado meterle la kétchup a su novio y que si yo le hacía el favor de ir con ella a llevarle la kétchup… me decía “Está cerca, sólo vamos rapidito y ya”. Si estaba tan cerca ¿Porqué no venía él a recogerla él mismo? Además, si era tan necesario, los buses pasan justo enfrente de la casa, podía haber tomado uno, pero no, me despertó para que yo la llevara a dejarle kétchup a su novio, no se preocupen, por supuesto que me rehusé a hacerle el favorcito ese. Mi carro es una carcacha y me ha estado dando muchos problemas, he tratado de usarlo sólo cuando es indispensable, porque anda con agujeros por todos lados, la gasolina está por los cielos y esta mujer ¿Quiere que yo la lleve a dejarle kétchup a su novio?, cuando le dije que no, de la manera más cordial posible, mepreguntó entoncesque si le daba mi carro y ella iba sola. Ayer fue lo mismo, me llamó y anunció su petición de este modo “Karla, ya sé que me vas a decir que no, pero mi marido, quiere que lo espere con una sopa de verduras y no tengo verduras ¿Me llevas a la tienda a comprarlas?”, les digo, no sé si reírme o llorar, si ya sabe que le voy a decir que no, porqué me pregunta y les digo, todo el tiempo se la pasa pidiéndome cosas así, me pone en una situación incómoda, paro yo sintiéndome mal por decirle que no y ya no encuentro la manera de ser diplomática al decir no, pero ella también me pide cosas que no sé como tiene "huevos" para pedírmelas, yo nunca le pediría favores de ese tipo a nadie, me daría vergüenza molestar a la gente por quisquillas.

Otra cosa muy extraña de los dos en general es que siempre se quejan de no tener dinero y son bien codos para muchas cosas (especialmente ella), siempre que le digo que hagamos algo "nunca tiene dinero" y yo que tengo menos, la paro invitando, pero no a todo, sólo cuando es algo barato, pero ahora que lo pienso ella nunca me ha invitado pero ni a McDonald's. Lo raro es que él gana muy, muy bien, nunca tiene dinero para comprar mucha comida, para el aire acondicionado, para todo rasguñan dinero, pero si tienen para ir a un concierto de reggaetón, para comprarle nuevo equipo de audio al carro, etc.


Desde que la conocí me pareció un contraste tan extraño, es como tener a tres personas diferentes conviviendo en el cuerpo de una sola. Como si todas las personalidades no tuvieran nada en común con la otra, pero de algún modo, logran convivir sin aniquilarse la una a las otras.



Retomando el asunto, no estaba segura de que Amanda conociera del famoso show, así que empecé por mostrarle el sitio web, para luego ya poder explicarle. Después de ver el sitio volvió a mí diciendo:

¾ Ay pero niña, me vas a matar del corazón

¾ Yo lo sé, están buenísimos esos hombres ¡Qué emoción! El show viene acá dentro de pocos días, mi amado me compró un boleto, la pregunta es ¿Te dan permiso de ir conmigo?

¾ Pero ¿Cuánto cuestan los tickets?

¾ Los más baratos valen $20.00 dólares, y como vos dijiste la vez pasada, veinte no son mucho, además, por la calidad de show que vamos a ver, es razonable.

¾ Uy ¿Y de dónde voy a sacar dinero para ir? Bueno, no es nada para el que tiene el dinero; pero déjame decirte dos cosas. Primero, yo no trabajo para tener plata para ir a ese lugar y mi marido no me va a dar plata que para yo vaya a ver hombres a otro lugar. Segundo, una mujer con hombre en la casa, no tiene que estar buscando lo que no se le ha perdido en la calle.


¿Qué tal eh? Ni les digo lo que le contesté, pero es increíble ver que las mismas mujeres no se dejan así mismas, tener un poco más de libertad y dejar esa sumisión de lado. Los chicos para su entrenamiento y goce, van a ver strippers, se pagan una su prostituta o se “levantan” chavas en las fiestas… o andan con múltiples novias y "está bien" ¿Y nosotras no podemos ver un mugre show donde la final los hombres sólo paran en bóxer? ¿Por qué esa hipocresía de Amanda? Ella estaba más que dispuesta, pero de último minuto se volvió cosa de yo ser mala mujer por “andar buscando hombres en la calle”, ja ja ja ja.


*El nombre ha sido cambiado para proteger la identidad de la persona.