Las apariencias engañan. Las Putas profesionales venden un servicio muy especial que el resto de la población no logra comprender porque no se trata solo de dejarse puyar los hoyos. Las novias y las esposas se quejan de sus hombres porque las abandonan, aunque sea por unas horas que pasen con las Putas. Ciertamente, todas las mujeres nacen con el mismo equipo. Entonces, cual es el encanto de una profesional? !Aventura, variedad y CALIDAD! La calidad es la consistencia de lo prometido por un producto o servicio, que hace lo que debe hacer, cuando debe ser, y como debe ser, consistentemente. Un lápiz, por ejemplo, promete una línea negra de largo determinado, es cómodo para la mano, bonito para la vista y sin sorpresas. El lápiz es un producto de suprema calidad. Una buena Puta profesional promete la fantasía de una amante ejemplar que acepta, respeta, estima, mima, y acaricia; que da romance y ama apasionadamente, como lo deberían hacer las novias y las esposas; además, fornica muy bien. La profesional cumple con su promesa comercial, y entrega un servicio de calidad. Y en este caso es un arte por el que se paga, igual que el teatro, los conciertos y los restaurantes. ¡Y a cualquier precio, es más barato que el matrimonio! Desafortunadamente, la mayoría de las novias y las esposas solo se dejan fornicar por obligación; luego se quejan sin cesar y sin aprender. ¡Qué feo!

Un profesional es un individuo que genera una entrada económica por medio de ventas, por los servicios que extiende al público, o por una combinación de las dos cosas. Estas personas gozan de respeto y de admiración porque son económicamente independientes, y tienen más libertad que los demás. Aunque el público en general no se da cuenta que el precio de esa libertad son obligaciones muy amplias que afectan el sistema nervioso directamente, y que causan alta presión y derrames cerebrales. Realmente, no es fácil, y el precio muy alto. Para tener éxito profesional hay que tener conocimientos en varias disciplinas. Las matemáticas son básicas, hay que tener la base de los conceptos mercantiles, contabilidad, relaciones públicas, mercadotecnia, comunicaciones, y propaganda. Además hay que tener perfecto dominio del ramo al que el profesional se dedica. A los dentistas, a los carpinteros, a los comerciantes, y a los banqueros, a todos se les aplican los mismos principios del comercio. Las Putas no son la excepción, el proceso es exactamente el mismo. Se llega a un acuerdo y se intercambian los servicios por el dinero. ¡Esa es la parte fácil…!

El dentista practica en la Clínica Dental. Las Putas practican en cantinas, bailes y burdeles, las más valientes como vendedoras ambulantes. El dentista, en su clínica, se uniforma de blanco, y muy bien planchado, se presenta ante la clientela con profesionalismo. Las Putas hacen lo mismo, tacones muy altos, faldas muy cortas, labios muy rojos, y mostrando mucho pecho, entre una nube de perfume, regalan sonrisas. Esa es la parte graciosa y divertida.

Aquí es donde se separan las niñas de las mujeres, y la diferencia está en la inteligencia y la dedicación profesional. La nena que únicamente vende cogiditas no es Puta; aprendiz, Culo Tierno, nada más. Una buena Puta usa psicología más que las nalgas, sabe como provocar la conversación, y después escucha atentamente. El cliente nunca se entera de la vida personal ni de los sentimientos negativos de la Puta, y para eso hay que ser actriz y psicóloga. El cliente se quiere sentir respetado, y estimado. Aquí, las relaciones públicas entran en juego, junto con la astucia comercial. Este es el momento adecuado para establecer relaciones duraderas para poder mantener buenos clientes a largo plazo. El cliente necesita sentirse bienvenido en la presencia de la mujer que está a punto de ‘amarlo’ y al final fornicarlo. Por lo tanto la actitud de la profesional siempre es feliz, amable y extrovertida. Cuando el cliente se hace pesado la Puta no demuestra animosidad porque la mala publicidad hace daño al negocio. Ella siempre escoge la mejor solución: se retira de la manera más diplomática y no le da servicio a ese cliente, y no se molesta porque es profesional, y tiene otros clientes que atender. Diplomacia aplicada...Ya empieza lo difícil.

La cultura siempre está en desarrollo, y los cambios son muy angostos dentro de una sola generación. Hace quinientos años llego Cristóbal Colón a la América; genéticamente se podría calcular al redor de veinte y cinco generaciones. Sin embargo, los idiomas no han cambiado tanto, las religiones siguen siendo las mismas, y todavía sufrimos los mismos tabúes de antaño. Y aunque los griegos desarrollaron la democracia hace miles de años, la costumbre, o condicionamiento social aun no le permite la suficiente latitud al individuo para acogerse a la razón y la realidad, y seguimos creyendo en Santa Claus. ¿Acaso, podría ser huevo un objeto que tiene forma ovalada, tiene color de huevo, pero no rueda como huevo? Únicamente se podría decir que ese objeto simplemente tiene apariencia de huevo, y nada más. Allí no hay falsedad. Si una mujer vende sus servicios femeninos al por menor, se le considera indeseable y se le nombra. puta, pero si los vende al por mayor por medio de un contrato escrito, sellado y autenticado, entonces, se le respeta y se le nombra esposa. Allí, hay una hipocresía social. O la Puta es una esposa al por menor, o la esposa es una puta al por mayor. Ahora bien ¿por qué es necesario hacer uso del coraje para poder ver y aceptar esa simple realidad? Aquí está la clave. Culturalmente estamos condicionados para pensar de cierta manera exclusivamente, y nos da terror salirnos del sistema por miedo de cometer un sacrilegio. ¿Y realmente, que se pierde con profanar lo sagrado? ¡NADA! Al contrario, el individuo gana su libertad porque se va dando cuenta de los tabúes, la religión, y el patriotismo que lo tienen encadenado, explotado y encajonado, y así no puede gozar, ni de la vida, ni de su propia persona. De esa manera, simplemente, no se pude ser feliz. Por lo general, las putas escogen la profesión por presiones económicas sin darse cuenta de lo difícil que es porque más se trata de ser libre que de vender culito. Ser libre es sumamente difícil porque constantemente hay que pensar para defenderse de instituciones y tradiciones que nos quieren controlar. Ya sea por coacción, o porque el individuo ya nace dentro de un sistema, cuando se aceptan las reglas, sin que las examinemos, entonces, de facto, perdemos libertad. Bajo cualquier sistema que sea, civil, militar, o religioso, el individuo no necesita pensar porque el camino ya está señalado. Esa es una manera cómoda de vivir, pero en esas circunstancias nos colocamos en una situación vulnerable para ser explotados. Cuando la mujer profesional se da cuenta que el sistema la ha defraudado, y que no necesita de un hombre para sobrevivir, y que cuantos más hombres tiene más libre es, entonces empieza a apreciar la profesión porque es más feliz siendo libre e independiente. Pero el precio de la independencia y la libertad es la responsabilidad de sí mismo. Eso es lo duro que separa a los débiles.

A las monjas las admiran por hipócritas y abnegadas, y a las putas las envidian por libres y fornicadas. Únicamente la verdad nos hace reír. ¿Cuál es la cólera que las mujeres decentes tienen contra las Putas? Si las putas no son buenas, porque las creo dios? El cuento de la tentación para probar al hombre es fantasía. ¿Qué buen padre va a molestar a los hijos, solo por joder? Además, si dios es perfecto, y dios nos hizo en su imagen tenemos que ser perfectos. ¿Qué necesidad hay de probarnos, si dios es perfecto lo sabe todo, nos conoce, y nos puede cambiar? ¡El nos hizo, pues! Uno...por... uno. ¿O NO?

Pensar con absoluta libertad es muy difícil porque el sistema nos ha hecho sentir que alguien nos vigila nuestros pensamientos y sentimientos. Cuando se logra pensar libremente, las fantasías se rompen y eso duele mucho; y aceptar que hemos estado equivocados, y que nos han tomado el pelo es muy duro porque no queremos parecer tontos, especialmente ante sí mismos. Para pensar y aceptar la realidad se necesita coraje, y para ser puta es indispensable. La mujer que decide entrar al gremio lo hace con temor, pero tiene que estar llena de coraje. La decisión no es fácil porque hay que romper con un lavado cerebral de años. Desde la infancia le han condicionado a cubrirse los órganos genitales como algo sucio que no se muestra ni se toca. Y le inculcaron que la virginidad es el sello de pureza, como si fuera lata de sardinas. También la hicieron creer que sin el sello sería una mala mujer. ¡Ahora, vamos a ver! ¿Que constituye a LA MALA MUJER? Sera algo así como una tortilla que no salió redonda? La implicación es que esa mujer ya sabe lo que es bueno, y el presunto marido tal vez... no. ¿Y qué hay de malo con eso? La realidad es que si antes era buena, después es mejor. El sistema espera que la mujer le sea fiel al futuro marido, a quien aun no conoce; eso es tonto.


El condicionamiento, o costumbre, de creencias erróneas empaña la realidad ante los individuos y los confunde; sin embargo, aunque este escondida, la realidad nunca se borra. A las putas el sistema social las ha defraudado, por la razón que sea, pero cuando se dan cuenta de la verdad, encuentran la libertad en la profesión, como cualquier otro profesional.
.

Cayetano

1996©

Asesora Técnica: Santa Mónica de Torres